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martes, 7 de octubre de 2014

Crimen de Barbados: "¿Cuánto tiempo más se debe esperar por la justicia?"

Por Ángel Rodríguez Álvarez


A 38 años del atentado terrorista que el seis de octubre de 1976 derribó en pleno vuelo el avión cubano con 73 personas a bordo, frente a las costas de Barbados, el trágico episodio adquiere cada día más actualidad y es obligada referencia en medios internacionales.
   La explicación es sencilla: los autores confesos y probados del horrible crimen,Orlando Bosch Avila,  hasta su reciente fallecimiento, y Luís Posada Carriles, no han sido sancionados, y este último sigue disfrutando de la protección del gobierno de los Estados Unidos, quien se ha valido de incontables subterfugios técnicos para impedir el castigo merecido.
   Bosch fue absuelto en 1998 en amañado juicio por un tribunal venezolano, regresó a EE.UU., donde era considerado prófugo de la justicia, y luego de ser perdonado por sus viejas andanzas terroristas y autorizado a permanecer en el país por el presidente George H. Bush ( padre ), quedó libre y recibió cómoda residencia en Miami, hasta su muerte.



   En esa ciudad se le considera un héroe por la mafia cubano-americana e iba a la televisión, donde hacía impudoroso alarde de sus asesinatos y profería amenazas de todo tipo contra el pueblo cubano, a pesar de lo cual no resultó molestado por las autoridades.
   Posada, por su parte, deviene igualmente beneficiario, primero del ex presidente Bush (hijo), quien obvió su propia afirmación: de quien protege a un terrorista es tan culpable de terrorismo como este. Y en la actualidad sigue residiendo en Miami, donde es un ciudadano “ respetado ” en amplios círculos políticos.
   Solo la simpatía o los compromisos, o ambos, en las altas  esferas oficiales, explica la conducta de los Bush y el actual mandatario, que ha llegado a comprometer la credibilidad de la cruzada internacional contra el terrorismo iniciada tras el derribo de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001.
   El peligroso terrorista, como se sabe, ingresó secretamente en territorio norteamericano en marzo de 2005, después de ser escandalosamente amnistiado porMireya Moscoso, presidenta de Panamá,  al termino de su mandato. Sólo después de las denuncias formulada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, fue detenido y sometido a dilatado proceso administrativo como presunto inmigrante ilegal.
   Durante todo este tiempo Washington no ha formulado cargos contra Posada, a pesar de que este ha ofrecido numerosos testimonios públicos de sus actividades criminales y de ser reclamado por la justicia venezolana.
   Basta con leer su libro Por los Caminos del Guerrero y la entrevista concedida a la periodista Maria Luisa Bardach, publicada el 12 y 13 de julio de 1998, en la cual reconoce con absoluto cinismo, su participación en el atentado del avión de Cubana de Aviación y en las acciones contra instalaciones turísticas habaneras, donde perdió la vida el joven italiano Fabio Di Celmo.
   “Como pueden ver – dijo sarcástico a la Bardach -   el FBI y la CIA no me molestan, y yo soy neutral con ellos. Siempre que los puedo ayudar, lo hago”. 
   Con tales antecedentes, por supuesto, Posada se convirtió con su regreso a Estados Unidos, en una “papa caliente ” para Bush, lo cual obligó a una dilatada maniobra para poder liberarlo tras una fachada de legalidad.
   Primero se negaron a extraditarlo a Venezuela con el insostenible pretexto de que allí sería torturado. El segundo momento fue solicitar a varios países que lo aceptaran como deportado, en la seguridad de no encontrar receptores, con lo cual quedaba la alternativa legal de juzgarlo por sus crímenes o liberarlo.
   ¡Crimen perfecto! De este modo la “papa se enfría”, y aquí no ha pasado nada, el mentor del criminal seguirá hablando de su cruzada antiterrorista y amenazando a diestra y siniestra a quienes en esta lucha no estén con él.
   Nadie debe esperar reposo en esta batalla, pues cada día es más claro que la solución de este caso, como el de Los Cinco, pasa por las gargantas de los hombres y mujeres de todos los continentes y también por las calles y plazas de las ciudades norteamericanas.
Fuente: AIN
Imágenes agregadas de Archivo y montaje RCBáez

DONDE LA JUSTICIA NO HA QUERIDO LLEGAR

Desde Facebook:

Iván Paz Nogueira
Iván Paz Nogueira6 de octubre de 2014 11:52
DONDE LA JUSTICIA NO HA QUERIDO LLEGAR.

No fue la primera acción terrorista contra la Isla, ni los primeros muertos que el pueblo despedía en la Plaza de la Revolución.

La voladura en pleno vuelo del avión de Cubana OCHO minutos después de su despegue en el aeropuerto de Seawell, en Barbados, causó consternación. 


Aquel SEIS de octubre de MIL NOVECIENTOS SETENTA Y SÉIS el terror y el odio provocaban una vez más la muerte injusta, esta vez de SETENTA Y TRES personas incluyendo el equipo cubano de esgrima masculino y femenino.

"La transparencia y el Estado de Derecho serán la base de mi presidencia", afirmó Obama en sus primeras órdenes ejecutivas en la Casa Blanca. Estas palabras, según el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, “están prostituidas y vacías de contenido, terminan justificando el asesinato".

TREINTA Y OCHO años después, el hecho de Barbados se mantiene impune y sus autores libres.

UNA TRAGEDIA QUE EXIGE CASTIGO.

Un día antes de la salida de prisión de Fernando González Llort, uno de los CINCO héroes, el autor de la criminal acción contra el avión de Cubana, Luis Posada Carriles, fue condecorado en la Universidad de Miami.

Hace TRES años, el terrorista asalariado de la CIA quedaba absuelto por la Corte de Justicia de El Paso, Texas, donde fue acusado de mentir a los servicios migratorios… Y NADA MÁS.

Durante el mandato de SIETE presidentes incluyendo a Obama, Posada eludió los reclamos sobre el crimen de Barbados. HOY su nombre NO está en la lista del F.B.I.de más de CUATROCIENTOS MIL terroristas, pero se le prohíbe viajar en avión.

Con lágrimas en los ojos el padre de Fabio Di Celmo, joven italiano asesinado en un sabotaje al hotel COPACABANA, dijo haber perdido la cuenta de los días y meses que Posada Carriles se ríe de la justicia norteamericana.

Pero este pueblo, que no se rinde, seguirá exigiendo castigo.

Redactó: Luis Löpez

jueves, 10 de octubre de 2013

Infocuba: Carta al Parlamento Europeo

Vincenzo Basile - blog Capítulo Cubano / Cubainformación.

Estimados diputados y diputadas del Parlamento Europeo:
Me dirijo a todos ustedes para expresarles mi más profunda consternación acerca de un acontecimiento que recientemente se ha realizado en la asamblea de la que ustedes son miembros; una asamblea de una comunidad forjada y fortalecida a lo largo de los años sobre las cenizas de los fascismos y de dos guerras fratricidas; una asamblea parte de una Unión inspirada en los valores de la paz entre los pueblos.
Permítanme hacer una breve pero necesaria introducción, para luego poder explicarles la puntual razón por la cual he decidido dirigirme a ustedes con esta misiva.
El pasado día 6 de octubre del año 2013, el pueblo de la República de Cuba ha recordado el aniversario treinta y siete de un atentado, conocido en la república caribeña como Crimen de Barbados, que sufrió un aéreo civil de la compañía Cubana de Aviación, en el cual fallecieron 73 personas inocentes.
Este innoble acto de terror -que todos ustedes miembros de una Unión nacida para fomentar la paz y la hermandad, seguramente repudiarán con vehemencia- fue solo uno de una larga lista de viles ataques que a lo largo de las décadas han sido perpetrados, con la absurda justificación de la libertad y de la democracia, contra el pueblo de la República de Cuba, y que han provocado miles de muertos y mutilados.
Uno de los más tristemente conocidos organizadores de estos atentados es seguramente Luis Posada Carriles, conocido como el Bin Laden de América, terrorista internacional de origen cubano y ex agente de la CIA -hoy considerado héroe patriótico entre las filas más extremistas del poderoso lobby cubanoamericano radicado en el sur de la Florida (Estados Unidos de América)- que gracias a la protección del gobierno estadounidense goza de absoluta libertad e impunidad a pesar de los innumerables crímenes cometidos durante las últimas seis décadas.
Entre muchos otros aberrantes crímenes, documentos desclasificados de la inteligencia estadounidense confirman que Luis Posada Carriles fue organizador, junto a Orlando Bosh, del citado atentado contra el vuelo de Cubana de Aviación y fue además comprobado que fue promotor de una serie de explosiones que se produjeron en La Habana (Cuba) entre agosto y septiembre del año 1997, en una de las cuales, el 4 de septiembre, perdió la vida el joven italiano Fabio Di Celmo.
Hecha esta breve aclaración, quiero recordarles que el pasado 4 de julio de 2013, ustedes -en nombre del Parlamento Europeo y por esta vía también en nombre de los ciudadanos de la Unión Europea, es decir, también en mi nombre- entregaron el Premio Sájarov a la libertad de conciencia al denominado disidente cubano Guillermo Fariñas. Y en esa ocasión, el Vice Presidente del Parlamento Europeo, Gianni Pitella, al entregarle el premio a Fariñas, concluyó con estas palabras su discurso: “Señor Fariñas (...) usted hace la historia del derecho inalienable al respeto de la dignidad y de las libertades”.
Huber Matos (izquierda), Guillermo Fariñas y Luis Posada Carriles (derecha)Guillermo Fariñas es conocido en todo el mundo occidental por  sus numerosas huelgas de hambre para exigirle a las autoridades  de Cuba la excarcelación de varios retenidos cubanos, que  algunos consideraban prisioneros de conciencia, sobre los cuales  prefiero no expresar aquí mi opinión. Pero algo que quizás es  menos conocido de este pacífico luchador por las libertades, de  este Gandhi del emisferio occidental, es que pocos meses antes  de retirar el prestigioso premio, viajó también a Estados Unidos y  ahí, entre muchas otras personas, se reunió y se hizo inmortalizar  en una fotografía con el mismo terrorista Luis Posada Carriles, y  rindió homenaje a la tumba del también terrorista Jorge Mas  Canosa, fundador de la Fundación Nacional Cubano Americana,  una organización que durante años ha financiado y promocionado  las acciones violentas de Carriles por toda América Latina.
A la luz de todo esto, como ciudadano europeo e italiano, me han  surgido algunas preocupaciones y preguntas que ahora voy a  exponerles, con la absoluta convicción que son preocupaciones  que afectarían también a cualquier otro ciudadano  adecuadamente informado sobre los hechos, a pesar de la precisa ideología política que cada individuo puede profesar.
Considerando que la finalidad del entregamiento del Premio Sájarov a la libertad de conciencia es “recompensar a personalidades excepcionales que luchan contra la intolerancia, el fanatismo y la opresión” y que “dan testimonio del coraje que es necesario para defender los derechos humanos y la libertad de expresión”, haciendo referencia al quinto párrafo del artículo 3 de Tratado de la Unión Europea (TUE) el cual afirma textualmente que la Unión “contribuirá a la paz, la seguridad, (...) la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblos, (...) la protección de los derechos humanos, (...) así como al estricto respeto y al desarrollo del Derecho internacional, en particular el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, y al primer párrafo del artículo 21 del mismo Tratado el cual establece que “la acción de la Unión en la escena internacional se basará en los principios que han inspirado su creación, desarrollo y ampliación y que pretende fomentar en el resto del mundo: la democracia, el Estado de Derecho, la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, el respeto de la dignidad humana, los principios de igualdad y solidaridad y el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional”, y recordando en general todos los más altos valores y principios que inspiraron nuestros padres fundadores cuando dieron vida a aquella comunidad que hoy ya es una Unión, les pregunto:
¿Respaldar moralmente o defender la acción terrorista y rendir homenaje a sus promotores y ejecutores, puede y debe considerarse parte esencial de la fundamentales libertades de expresión y de conciencia defendidas por el Premio Sájarov? Es decir, ¿el Premio Sájarov reconoce y sostiene el derecho de estar conscientemente a favor del terrorismo?
¿Puede haber coherencia entre todos los citados nobles propósitos de la Unión Europea y el apoyo, aunque sea solo moral, a la acción terrorista y a sus patrocinadores?
En el caso de unas más que probables respuestas negativas a las precedentes preguntas, ¿deberíamos entonces llegar a la conclusión, al reconocer este premio a semejante individuo, de que los valores en los que creemos y los principios en los cuales forjamos la Unión, y el Derecho internacional en su totalidad, son libremente derogables y utilizables para llevar adelante determinadas y muy particulares estrategias políticas?
No nutro ninguna falsa expectativa sobre una eventual anulación de la adjudicación del Premio Sájarov a Guillermo Fariñas, aunque sería un acto de coherencia -jurídica, moral y humana- que esta asamblea debería al menos tomar en cuenta. En este sentido, consciente de que esta carta no podrá tener ningún efecto real sobre los eventos futuros, en cualquier caso, como ciudadano europeo e italiano, he advertido la necesidad de expresar a mis representantes en la Unión mi más profunda preocupación hacia esta inhumana aberración, y de ahí declarar mi total disociación.
Saludos respetuosos
Un ciudadano extremamente preocupado por el uso político de una tan prestigiosa institución
P.S. A título puramente informativo quisiera, como italiano, recordarle al honorable Vice Presidente Gianni Pitella -que tantas palabras de elogio expresó a favor de Fariñas- que el historial de Luis Posada Carriles no es completamente desconocido en el mundo político italiano ya que, en el año 2007, el Parlamento de nuestro país -en el completo silencio mediático- aprobó un orden del día con el cual pedía al gobierno que se activase para solicitar la extradición a Italia de Luis Posada Carriles, si el procedimiento penal de la Fiscalía Nacional italiana hubiera llevado a una incriminación contra el mismo por el atentado terrorista en La Habana en el cual perdió la vida Fabio Di Celmo.

Washington y el atentado contra el avión de Cubana

Por Hernando Calvo Ospina*
“¡Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente! ¡Tenemos fuego a bordo!”
Era la voz angustiada de uno los pilotos de la nave de Cubana de Aviación al comunicarse con la torre de control del aeropuerto de Seawell, Barbados. Hacía unos nueve minutos había despegado.
- ¡Nos estamos quemando intensamente!
- ¡Eso es peor! ¡Pégate al agua! ¡Felo, pégate al agua!”
Fueron las últimas palabras que escucharon los controladores. Eran las 12h:28 de ese 6 de octubre de 1976. Convertido en una bola de humo y fuego, el avión cayó al mar. Perecieron sus 73 pasajeros. Cinco minutos antes se había producido una explosión en su interior. El vuelo CU-455 había salido de Guyana, realizado escala en Trinidad y Barbados, y se dirigía a Jamaica para finalizar recorrido en La Habana.
Esa misma noche los dos responsables fueron capturados por la policía de Trinidad. En la mañana habían subido al avión en esa isla caribeña y aterrizado en Barbados, luego de depositar el explosivo. Al saber del “éxito” de su acción el nerviosismo los tomó por asalto, decidieron dejar el hotel y regresar a Trinidad. Ya en esta otra isla, en el trayecto a un hotel, creyendo que el conductor del taxi no entendía español hablaron del estallido del avión. Su estado de casi pánico los hizo sospechosos. Luego de dejarlos, el taxista fue a la policía. Poco después de su arresto, los dos hombres reconocieron su culpabilidad. Eran los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo.
Con sus declaraciones muy pronto se llegó a quienes habían planificado el acto terrorista. Las autoridades venezolanas allanaron las oficinas de las empresas de seguridad de Luis Posada Carriles, donde encontraron, entre otros, las grabaciones de los mensajes que Ricardo había hecho. Desde los hoteles de las islas caribeñas había informado a Posada que “el ómnibus” se había hundido “con los perros adentro”.
Posada Carriles había sido reclutado por la CIA en 1960. Fue de los seleccionados para participar de las operaciones especiales de sabotaje contra la Cuba revolucionaria. En una entrevista dada al New York Times el 12 de julio de 1998 Posada Carriles dijo: “La CIA nos lo enseñó todo... todo. Cómo usar explosivos, cómo matar, hacer bombas... nos entrenaron en actos de sabotaje.” Después de la Crisis de los Mísiles, octubre de 1962, Posada Carriles se enroló en el ejército estadounidense, graduándose de oficial.
Según cuenta en su autobiografía (1), en 1969 viajó a Venezuela donde fue incorporado a los servicios de seguridad política de ese país. “Unos pocos fuimos recomendados a diferentes gobiernos, para actuar como instructores de personal en el campo de la lucha antisubversiva o como asesores en materia de seguridad nacional.” Ahí llegó a ocupar el cargo de Comisario Jefe en la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención, DISIP. “Desde mi posición combatí sin tregua a los enemigos de la democracia venezolana.” Lo que significó la tortura y muerte a muchos ciudadanos de la oposición, no sólo armada. Aunque seguía guardando el contacto directo, en 1974 se desvincula oficialmente de la DISIP para crear su propia empresa de seguridad, para lo cual viaja a Estados Unidos a adquirir el material necesario.
El otro detenido como autor intelectual del atentado terrorista fue el cubano y ex pediatra Orlando Bosch Ávila. Seis días después de la salvaje acción, el New York Times informó que Bosch podría ser uno de los responsables. Entonces se conoce públicamente que el terrorista estaba en Caracas. Aunque buscado por el FBI, por haber violado la libertad condicional que tenía por un atentado terrorista, Bosch había llegado al aeropuerto de Caracas en la noche del 7 de septiembre de 1976. “Llegó a Venezuela procedente de la República Dominicana, con escala en Nicaragua”, narró en su libro Posada Carriles, quien estuvo en el comité de recepción. En Managua el cónsul venezolano le había entregado una visa especial, ante “instrucciones” del alto gobierno de su país. Bosch portaba un pasaporte dominicano con nombre falso.
Bosch fue alojado en uno de los principales hoteles de Caracas, y al día siguiente es trasladado hasta las oficinas de la DISIP donde le extendieron un carné de funcionario. “Desde ese momento, el Dr. Bosch está investido de una autoridad que le permite portar toda clase de armas y ejercer lo correspondiente a su cargo”, cuenta Posada. A Bosch se le facilitaron armas y dos hombres para su seguridad. De tan alto nivel era su estancia, que el 10 de octubre debía encontrar al propio presidente Carlos Andrés Pérez. Posada y Bosch fueron arrestados el 14 de octubre en Venezuela.
Guyana, Cuba, Barbados y Trinidad entregaron a las autoridades venezolanas toda la información y pruebas recogidas sobre la voladura del avión y sus responsables. Washington decidió no colaborar, además de negar categóricamente cualquier vinculo con los comprometidos. Empezó por rechazar el detallado testimonio de los taxistas que, en Barbados, llevaron en dos ocasiones a los terroristas hasta la embajada, aunque Ricardo y Lugo precisaron con qué funcionario habían hablado. Esto hizo parte de los documentos que el gobierno de Bridgetown presentó ante el Consejo Permanente de Seguridad de la ONU que investigó el acto terrorista. De nada sirvió que Ricardo admitiera bajo juramento ser un operativo de la CIA. Lugo aseguró al comisario principal adjunto de policía de Trinidad que ambos trabajaban para la Agencia. Y más: en la agenda de Ricardo se encontró el teléfono de un alto funcionario de la embajada en Caracas.
Las denuncias realizadas por el dirigente Fidel Castro, involucrando a la CIA, tuvieron cierta repercusión mundial, en particular las realizadas el 15 de octubre cuando dijo: “Al comienzo, no estábamos seguros si la CIA había organizado el sabotaje directamente, o si lo había preparado cuidadosamente por intermedio de su organización encubierta [se refiere al Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, CORU], formada por contrarrevolucionarios cubanos. Ahora, creemos firmemente que la primera suposición era la correcta. La CIA participó directamente en la destrucción del avión de Cubana en Barbados.”
Días después, ante tales acusaciones y la presión de la prensa, el secretario de Estado Henry Kissinger reaccionó para decir que la posición del gobierno de La Habana era “hostil e irresponsable.” Pero el gobernante cubano no mentía. Es más: se quedaba corto en las afirmaciones. Kissinger sí sabía de qué hablaba Castro. Pero debieron pasar trece años para que se mostraran públicamente unos pocos documentos clasificados “TOP SECRET”, y más de un cuarto de siglo para que otros vieran luz. Durante todos esos años Washington sostuvo que no sabía nada.
Revelaciones y complicidades
Sólo dos días después del atentado, el director del FBI envió un documento secreto, calificado de “máximo nivel y prioridad”, a los catorce directores de las más importantes agencias de inteligencia y seguridad de Estados Unidos, que por lógica incluía al de la CIA, George Bush padre, y al de la Dirección de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado, INR. “El 7 de octubre de 1976 la fuente confidencial [...] prácticamente admitió que Posada y Bosch habían sido los arquitectos de la voladura de la aeronave y prometió dar más detalles [...].” (2)
El 18 de octubre Kissinger recibió otro informe, y ahora de su subordinado, el jefe de la INR. Se le detallaba quiénes eran los implicados, así como sus nexos con la CIA y otras dependencias oficiales estadounidenses. “[Línea tachada en el documento (3)] El nombre y número de teléfono del Agregado Legal de EEUU Leo fueron descubiertos en la libreta de apuntes de Lugo cuando él fue arrestado en Trinidad. Leo dice que no ha tenido contacto con Lugo y conjetura que su nombre y teléfono fueron comunicados a Lugo por Posada [...] Nuestro Agregado Legal (Joseph Leo) conoció a Posada cuando este último trabajaba [Palabras tachadas] y después de su dimisión Posada siguió contactando a Leo en algunas ocasiones [...]”
El 2 de noviembre el FBI entregó un “Informe Secreto de Inteligencia”, titulado “Voladura del Avión de Cubana DC-8 cerca de Barbados, Indias Occidentales, 6 de octubre de 1976”. Ahí se dijo que justo el día anterior otro cubano recomendado por la CIA al gobierno de Venezuela, Ricardo Morales, el cual tenía el cargo de comisario de la Sección de Contrainteligencia de la DISIP, comunicó que el 23 y 24 de septiembre de 1976 se realizaron reuniones en un importante hotel de Caracas. Posada Carriles había participado. De acuerdo con Morales, ahí se “discutieron algunos planes relacionados con la voladura de un avión de Cubana.”
Ese documento, que sólo fue desclasificado el 18 de mayo del 2005, también dejó en claro la responsabilidad de las altas autoridades gubernamentales venezolanas, empezando por el presidente. En el informe de su Dirección de Inteligencia a Kissinger se mencionaba parte de esa relación. “[Palabras tachadas], se dice que el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez le tiene mucha simpatía a Bosch, y le ha permitido viajar libremente por el país y solicitar fondos con la condición de que Venezuela no sería utilizada como base de operaciones o lugar de refugio. Bosch presuntamente prometió no participar en actividades terroristas mientras estuviera en Venezuela [...]” El 21 de junio de 1976 la CIA envió un memorando a trece agencias de seguridad e inteligencia, incluyendo la del Ejército, la Marina, el FBI y la INR del Departamento de Estado. Desde fecha tan temprana se sabía de la preparación de un atentado contra una nave comercial cubana. “Objeto: Posibles planes de extremista exiliado cubano para destruir una aeronave de cubana [...] Un grupo de exiliados cubanos extremistas, de los cuales Orlando Bosch es dirigente, planea colocar una bomba en un vuelo de la aerolínea Cubana viajando entre Panamá y La Habana [...]”. Mientras que en un informe de la INR a Kissinger se le recordaba lo anterior y ampliaba: “Una fuente del FBI ha dicho que hicieron un intento [los terroristas] pero la bomba no estalló. Un segundo esfuerzo fue hecho en Jamaica el 9 de julio, pero la bomba estalló antes de que la maleta en que estaba escondida fuera colocada dentro del avión [...]”
Esa información nunca fue compartida con las autoridades cubanas. No existe ningún documento donde se diga que se hizo algo para evitar el atentado. La presión internacional montó. El piso se le empantanaba a Washington. Algunos ojos al interior de Estados Unidos quisieron mirar acusadoramente hacia la CIA, dirigida por Bush padre. Este hizo todo lo posible para que los mecanismos de investigación judicial la ignoraran, aunque estos tampoco ese mostraron interesados en ver alguna conexión.
Los medios de prensa estadounidense, que en la primera semana informaban continuamente del caso, empezaron gradualmente a silenciarse. Además, inesperadamente, la prensa empezó a centrar su atención en un tema que surgió de la nada: la presunta responsabilidad de Fidel Castro en el asesinato del presidente John F. Kennedy, el 22 de noviembre de 1963. Cuando una comisión del Congreso (4) negó rotundamente tal implicación , la voladura del avión era cosa del pasado. La cortina de humo había funcionado.
Además de ocultar deliberadamente información, el gobierno estadounidense intentó realizar otra alevosa acción. En el informe del FBI de “Máximo nivel y prioridad”, se dice que el 7 de octubre de 1976, justo un día después del atentado, y en vista de que los autores materiales habían sido arrestados, alguien, cuyo nombre está tachado en el texto desclasificado, “estaba coordinando para que Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila abandonaran Venezuela lo antes posible [...]” El 18 de octubre su Dirección de Inteligencia informaba a Kissinger: “[Dos líneas tachadas en el original] Actualmente, Estados Unidos está tratando que Bosch sea deportado de Venezuela a Estados Unidos, donde será sujeto a un encarcelamiento inmediato por haber violado su libertad condicional [...]” Era la mejor solución. Ya en ese territorio, se tendría la seguridad de que los terroristas no soltarían información sensible que implicara los intereses estadounidenses y a sus agencias de seguridad, en particular la CIA. Pero no se logró.
El 4 de agosto de 1987 el tribunal venezolano por fin dictó sentencia: veinte años contra los autores materiales. A pesar de las pruebas absolvió a Bosch. No se pronunció sobre Posada, aduciendo que éste se había fugado. Efectivamente, el 18 de agosto de 1985 se escapó de una cárcel de máxima seguridad, después de varios infructuosos intentos. El veredicto se daba después de un proceso largo, torpedeado, azaroso, y con múltiples intentos de corrupción. La jueza que siguió el caso en lo civil, lo dejó por amenazas. Cuando inexplicablemente lo pasaron a la justicia militar, el presidente de la Corte Marcial no cedió a las presiones y amenazas, entonces le asesinaron un hijo. (5)
Sin importar sus antecedentes terroristas, la embajada estadounidense en Caracas le entregó un pasaporte de “emergencia” a Bosch para que ingresara a Estados Unidos. Quien lo autorizó fue el embajador Otto Reich, un cubano-estadounidense, ex oficial del ejército, muy cercano al ya vicepresidente George Bush padre. Venía de trabajar en la Oficina de Diplomacia Pública para América Latina y el Caribe (Office of Public Diplomacy for Latin America and the Caribbean), creada por Ronald Reagan como unidad de guerra sicológica e intoxicación mediática, en el Departamento de Estado. (6)
Cuando Bosch llegó a Miami, el 16 de febrero de 1988, es arrestado por haber violado la libertad bajo palabra que le impedía salir del país. Bosch prefirió entrar a Estados Unidos a pesar de haber podido entablar una demanda por los años pasados en la cárcel. Henry Adorno, uno de los abogados de la empresa Bacardí se encargó gratuitamente de su caso. (7) El Departamento de Justicia intentó su expulsión en junio de 1989, pero 31 países se negaron a recibirlo a pesar de las presiones políticas del Departamento de Estado. Sólo Cuba exigió que se lo entregaran, pero ni le contestaron. Para apoyar su requerimiento, en esa oportunidad el Departamento de Justicia exhibió algunos de los documentos pedidos al FBI, al Departamento de Estado y a la CIA. Es ahí cuando aparecen las pruebas que Washington decía no poseer sobre la voladura del avión. Apenas el Servicio de Migración y Naturalización, SIN, anunció la posibilidad de expulsarlo por “extranjero indeseable”, empezó a recibir amenazas de bomba.
El 17 de julio de 1990, el ya presidente George Bush padre determinó darle el “perdón”, exonerarlo de la cárcel, salvarlo de una posible expulsión del país y otorgarle residencia en Miami. Hasta el FBI se había opuesto a su liberación. El único gran diario estadounidense que se preocupó de denunciar tal procedimiento, fue el New York Times, quien escribiría un encendido editorial el 20 de julio. “En nombre de la lucha contra el terrorismo, Estados Unidos envió a la Fuerza Aérea a bombardear Libia y al Ejército a invadir a Panamá. Sin embargo, ahora la Administración Bush mima [coddles] a uno de los terroristas más notorios del hemisferio. ¿Y por qué razones? La única evidente es granjearse el favor del sur de la Florida.” En otro de sus partes, el editorial señalaba que el Secretario de Justicia no lo debió liberar por exigencias legales sino por una “visible presión política, malgastando la credibilidad estadounidense en materia de lucha contra el terrorismo”.
Orlando Bosch Ávila fue entrevistado el día que se recordaba el 30 aniversario del derribo de la nave de Cubana, 6 de octubre del 2006. El periodista Andy Robinson, del diario La vanguardia, de Barcelona, le preguntó si era un “blanco legítimo” esa acción. “Para mí es un blanco de guerra. Hay muchas cosas que no puedo decir. Pero eran acciones de guerra. Y aquel avión era un avión de guerra. Iban coreanos del norte, guyaneses. Comunistas todos. Los deportistas llevaban cinco medallas de oro de esgrima […] Habíamos acordado en Santo Domingo [cuando se formó el CORU] que todo lo que salga de Cuba para darle gloria a Fidel tenía que correr el mismo riesgo que los que combatimos la tiranía.” Bosch Murió el 27 de abril 2011en Miami.
Al fugarse, Posada Carriles fue trasladado a El Salvador donde pasó a participar de la guerra contra el gobierno sandinista de Nicaragua, como parte del aparato logístico de la “contra” (de contrarrevolución), grupo mercenario dirigido desde la Casa Blanca en Washington. Su jefe era Félix Rodríguez, un alto oficial de la CIA, popular por haber supervisado la captura y asesinato del Che Guevara en Bolivia. Rodríguez, a su vez, tenía dos jefes: Oliver North del Consejo Nacional de Seguridad, y el vicepresidente de Estados Unidos, George Bush. A pesar de la prohibición del Congreso estadounidense a todo apoyo financiero a los contras, Bush recolectó fondos de todas partes y por todos los medios. Uno de ellos fue la venta ilegal de armas a Irán, a través de Israel, que condujo en 1986 al escándalo "Irán-Contra". Pero también con dinero del trafico de cocaína, en momentos que Washington se desgarraba las vestiduras en una presunta “guerra al narcotráfico". Una Comisión especial del Senado, dirigida por John Kerry (actual jefe del Departamento de Estado), demostró la existencia de una alianza entre la CIA y la mafia colombiana. Fue la red "droga por armas", la que llegaba hasta la puerta de la oficina del vicepresidente Bush... (8)
Así se "descubre" que el prófugo terrorista Posada Carriles estaba trabajando de manera indirecta, nuevamente, para la Casa Blanca. En las audiencias ante el Congreso Rodríguez dijo que era "buen amigo, "hombre honorable". Testificó que lo habían ayudado a fugarse porque "merecía estar en libertad.". "Lo necesitábamos". No se le preguntó más sobre Posada. Él lo narra con detalles en su autobiografía.
Después, Posada Carriles reaparecía muy esporádicamente en la prensa. En 1997 le dio una extensa entrevista al New York Times. (9) Sostenía que ni la FBI ni la CIA lo molestaban. Que tenía un pasaporte estadounidense. Que era el responsable intelectual de los atentados a los centros turísticos que se sucedieron por esas fechas en Cuba, y que le costó la vida a un turista italiano. En noviembre 2000 fue detenido cuando intentaba poner una bomba en la Universidad de Panamá donde hablaría Fidel Castro, en el marco de la décima Cumbre Iberoamericana. Cuba pidió su extradición: le fue negada. Posada fue condenado a 8 años de prisión, pero el 26 de agosto 2004 fue amnistiado por Mireya Moscoso pocas horas antes de dejar la presidencia. Salió casi clandestino rumbo a Honduras, junto a los tres cómplices, también amnistiados. Moscoso llamó, entonces, al embajador estadounidense en Panamá para confirmarle la liberación. Poco tiempo después Posada ingresó a Estados Unidos donde fue arrestado por… haber ingresado ilegalmente al país. En abril 2007 sería dejado en libertad y hoy vive en Miami, aunque Cuba y Venezuela lo piden en extradición.
El 7 de septiembre de 1988, el senador estadounidense Tom Harkin, planteó una serie de preguntas al vicepresidente y candidato a la presidencia, George Bush padre, durante una audiencia especial del Senado. (10) El interpelado no estaba presente, pero tampoco nunca las contestó, pues dada su alta envestidura no estaba obligado. Dos de ellas:
“[…] El votante norteamericano se merece respuestas de George Bush a algunas preguntas difíciles acerca de sus relaciones y las de su oficina vicepresidencial con un conocido terrorista internacional, Luis Posada Carriles. Pregunta 1. Sr. Bush, ¿qué sabe usted acerca de Luis Posada? […]”
Pregunta 4. Sr. Bush, ¿Cuándo usted fue director de la CIA en 1976, investigó alguna vez el papel de Posada y de otros cubanos en el atentado al avión de Cubana? […] No sólo era Posada un miembro de la CORU, sino que trabajaba para la CIA por contrato hasta 1975 […] La pregunta real es, dado los vínculos pasados de Posada con la CIA, el conocimiento de la CIA de la conexión cubana con el atentado al avión comercial y el atentado a Letelier en 1976, ¿por qué, como director de la CIA, usted no tenía conocimiento de la existencia de Posada en ese tiempo? ¿Por qué no fue tomada ninguna acción en ese momento?”
Este texto, con algunas modificaciones, ha sido retomado del libro del autor "El Equipo de Choque de la CIA". Editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2010. También ha sido editado en Cuba, Venezuela, Francia y Brasil.
Notas:
1) Posada Carriles, Luis. Los caminos del Guerrero. Sin editor conocido, ni país de publicación. Agosto, 1994.
2) Los documentos oficiales desclasificados aquí presentados, pueden encontrarse en la “web” del National Security Archive, un instituto de investigación de la Universidad George Washington. http://www.gwu.edu/ nsarchiv/
También se pueden encontrar varios de esos documentos en: Cotayo, Nicanor León. Crimen en Barbados. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 2006.
3) Regularmente, antes de desclasificar totalmente un documento, se tachan palabras, frases y hasta párrafos enteros. Así se siguen ocultando nombres y/o sucesos.
4) Jean Pierre Clerc. Les quatre saisons de Fidel Castro. Ed. Seuil, París, 1996
5) Ver: Herrera, Alicia. Pusimos la bomba... ¿y qué?. Editora Política. La Habana, 2005. Rosas, Alexis y Villegas, Ernesto. El terrorista de los Bush. No se señala editorial. Caracas, 2005.
6) Labarique, Paul y Lepic, Arthur. “Otto Reich et la contre-révolution”.http://www.voltairenet.org/article1...
7) La empresa ronera Bacardí, durante los años sesenta financió a organizaciones terroristas, organizadas por la CIA, buscando acabar con la revolución cubana. Una de ellas se llamó Representación Cubana en el Exilio, RECE. Ver: Calvo Ospina, Hernando. Ron Bacardí. La guerra Oculta. Ed. Red de Consumo Solidario. Madrid, 2000.
8) Llamada Comisión Kerry: Subcommittee on Terrorism, Narcotics and International Operations of the Committee on Foreign Relations, U.S. Senate. Government Printing Office. Washington, 1989.
9) The New York Times. 12 de julio de 1998
10) Acta del Senado, 22 de septiembre de 1988 (Día legislativo, miércoles 7 de septiembre de 1988) Congreso 100, Segunda Sesión. Acta del Congreso 134 S 13037. Referencia: Vol. 134, No. 131. Washington DC.
Tomado de su página HERNANDO CALVO OSPINA


*Periodista colombiano residente en Francia, es colaborador permanente del mensual francés Le Monde Diplomatique; ha participado en la realización de varios documentales para cadenas de televisión y publicado diversas obras. En su condición de periodista, investigador y denunciante del terrorismo de estado en Colombia y de la política yanqui hacia América Latina y otros países, ha sido considerado por las autoridades norteamericanas como “peligroso”, prohibiéndosele sobrevolar el espacio aéreo de este país….
http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article473

lunes, 8 de julio de 2013

Cantante barbadense pide a Obama liberar a antiterroristas cubanos

Escrito por Deisy Francis Mexidor

Prensa Latina

04 de julio de 2013,Washington, 4 jul (PL) El popular cantante Anthony Carter, conocido como Mighty Gabby, exembajador cultural de la isla de Barbados, pidió al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que devuelva a La Habana a antiterroristas cubanos aún presos aquí en cárceles federales.Gabby, galardonado como Rey del Calipso en seis ocasiones, expresó en una misiva difundida hoy la esperanza de que Obama ponga en libertad a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González LLort, cuatro de los internacionalmente identificados como los Cinco, porque continúan confinados "injustamente en prisiones estadounidenses", subrayó.

El quinto del grupo, René González, cumplió su condena y salió de prisión en octubre de 2011, luego pasó a régimen de libertad supervisada en Estados Unidos y posteriormente fue autorizado por una jueza de Miami a permanecer en Cuba a cambio de la renuncia a su ciudadanía norteamericana.

Los Cinco -dijo Gabby-- "solo hicieron lo que cualquier ciudadano bueno y patriota hubiese hecho para defender a su patria".

El cantante, uno de los participantes en la reciente jornada celebrada en Washington en respaldo a los Cinco y autor de un tema dedicado a estos antiterroristas, precisó que ellos "con su valor salvaron muchas vidas y merecen ser alabados por sus actos heroicos en lugar de estar injustamente encarcelados".

Cada día 5, todos los meses, una personalidad del mundo dirige una carta al presidente de Estados Unidos como parte de la jornada solidaria en apoyo a la causa de estos luchadores, una iniciativa promovida por el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco.

Hernández cumple una doble cadena perpetua más 15 años; Labañino, 30 años; Guerrero, 21 años y 10 meses, más cinco de libertad supervisada, y González Llort, 17 años y nueve meses.

Los Cinco fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998 durante una operación del FBI en Miami. Estos luchadores estuvieron encerrados 17 meses en celdas de castigo (hueco) para finalmente ser juzgados en un proceso irregular que los sentenció en 2001 a largas y arbitrarias penas en prisión.

Innumerables personalidades de diferentes ámbitos, incluidos 10 premios Nobel, han exigido el fin de la injusticia contra estos hombres, cuya misión fue monitorear los movimientos y planes de grupos violentos que con total impunidad han practicado el terrorismo contra Cuba a lo largo de más de medio siglo.

Además, un panel de expertos de la Organización de las Naciones Unidas concluyó en mayo de 2005 que el arresto de los Cinco era ilegal y arbitrario e instó al gobierno de Estados Unidos a remediar de inmediato esa situación, desoída por la Casa Blanca.

jueves, 4 de julio de 2013

Mighty Gabby, Embajador Cultural de Barbados Envía una Carta a Obama en Apoyo a los 5 Cubanos


logo
Comité Internacional por la Libertad
de los 5 Cubanos 


5 de Julio por los 5 
Mighty Gabby, Embajador Cultural de Barbados Envía una Carta a Obama en Apoyo a los 5 Cubanos
 
Foto: Bill Hackwell

Anthony Carter, conocido como Mighty Gabby es Embajador Cultural de la Isla de Barbados.  En 1968 Gabby obtuvo la corona de Calipso en Barbados a los 19 años, a partir de allí fue galardonado con el título de rey del Calipso en 1969, 1976, 1985, 1999, 2000 y nuevamente en 2010. Ha compuesto 700 canciones y fue premiado como Cantante de Folklore del Año en 1977, 1978, 1979. Gabby ha escrito una canción sobre los 5 Cubanos
LIBERENLOS. Recientemente participó en la Segunda Jornada "5 Días por los 5" en Washington DC y actuó en un número de eventos públicos.

5 de Julio, 2013
Sr. Barack Obama
Presidente de EEUU
Washington D.C.
Estimado Sr. Presidente
Soy una artista de la hermosa isla caribeña de Barbados, quien regocijó de alegría  cuando usted fue elegido Presidente de los Estados Unidos de América, y millones como yo en el mundo compartieron ese sentimiento.
Lo consideramos un hombre compasivo y justo con grandes cualidades de liderazgo.  Es por eso que le escribo con muchas expectativas y esperanzas para pedirle que ponga en libertad a cuatro de los miembros de los Cinco Cubanos, quienes languidecen injustamente en prisiones estadounidenses. 

Ellos solo hicieron lo que cualquier ciudadano bueno y patriota hubiese hecho para defender a su patria. Con su valor ellos salvaron muchas vidas y merecen ser alabados por sus actos heroicos en lugar de estar injustamente encarcelados. 

Como  ex Embajador Cultural de mi país, le hago un llamado con el ruego de que envíe a estos hombres a sus hogares junto a sus familiares. 

Respetuosamente suyo, 

Dr. Anthony Carter
Ph.D Honoris Causa en Letras, Universidad de las Indias Occidentales
Bridgetown, Barbados 

martes, 15 de enero de 2013

Entrevista a Odalis Pérez, víctima del terrorismo contra Cuba


Publicado el 11/01/2013
Entrevista a Odalis Pérez, hija del piloto del avión de Cubana de Aviación que explotó en pleno vuelo en el atentado de Barbados, en el marco del VIII Coloquio Internacional por la libertad de Los Cinco y contra el Terrorismo, celebrado en noviembre del 2012 en Holguín, Cuba.

Fuente: http://www.cubainformacion.tv/index.php/los-cinco/47507-entrevista-a-odalis-p...