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martes, 15 de julio de 2014

Nadine Gordimer y su eterna primavera

Por Ricardo Alarcón de Quesada


Desde niña, Nadine Gordimer descubrió la literatura en la biblioteca de Springs, pequeña localidad minera en lo que entonces era el Transvaal, donde nació, en una familia de inmigrantes judíos. A los quince años publicó su primera narración, inicio de una carrera que incluyó quince novelas y diez libros de relatos, y otros textos, merecedora del Premio Nobel de Literatura en 1991. Al otorgárselo el Comité adjudicador reconoció la “grandiosa épica” de su obra. Nadie supo como ella dar a conocer la realidad del Apartheid y sus conflictos humanos, pero lo hizo con arte verdadero, con el estilo de una de las mayores escritoras de esta época.
La suya fue una obra comprometida con la libertad de su pueblo y la solidaridad. Su genio literario inspiró la lucha contra el racismo en todo el mundo. Tres de sus libros y su antología de poetas negros sudafricanos fueron prohibidos por el régimen de Pretoria, al que se opuso valerosamente como militante de toda la vida del Congreso Nacional Africano (ANC) para el que trabajó activamente cumpliendo las más diversas, y muchas veces riesgosas, tareas en la resistencia clandestina. Ella fue una de las primeras personas que Nelson Mandela pidió encontrar cuando salió de su larga prisión en 1990.
Fue también una leal amiga de Cuba. Nunca dejó de condenar el bloqueo y la hostilidad norteamericana pero, sobre todo, mantuvo siempre una consecuente, eficaz y resuelta brega por la liberación de los Cinco cubanos antiterroristas.
Logró que el New York Times le publicase una declaración en 2007 denunciando la injusticia cometida con nuestros hermanos. En 2009 suscribió con otros Premios Nobel una petición a la Corte Suprema de Estados Unidos instándola a revisar el caso. Escribió en 2010 una abarcadora, lúcida, insuperable, argumentación sobre este caso. Cada vez que conversamos en Johannesburgo o en La Habana, o a la distancia, sólo preguntaba qué más podía hacer por una causa que hizo suya y a la que dedicó todo el amor que fue capaz de dar.
Es difícil decir adiós a quien el poeta irlandés Seamus Heaney llamó “guerrillera de la imaginación”. Porque Nadine será siempre la primavera.

jueves, 15 de mayo de 2014

¿Hasta cuándo? Por Ricardo Alarcón de Quesada

cinco héroes

La captura en Cuba de cuatro individuos residentes en Miami que vinieron con el propósito de realizar aquí actos terroristas planeados allá, donde recibieron entrenamiento, recursos y están sus jefes, coloca otra vez a la luz del día la absoluta injusticia cometida contra los Cinco compatriotas que cumplieron difícil y riesgosa misión, precisamente, para tratar de evitar crímenes semejantes.

La heroica tarea de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René era perfectamente legítima. Se fundaba en lo que se conoce como “estado de necesidad” o la llamada “defensa afirmativa de necesidad”. En ciertas circunstancias, para salvar vidas en peligro una persona puede cometer violaciones menores (forzar la entrada, sin pedir permiso, a un domicilio ajeno causando daños materiales para rescatar a alguien de un incendio, es un ejemplo fácil de entender).
En este caso, para salvar otras vidas, ellos pusieron en peligro la propia y no sólo en un acto heroico –como en el ejemplo de la casa incendiada- sino con muchos actos heroicos durante los años en que actuaron dentro de los peores grupos terroristas para descubrir sus planes. Nunca usaron armas ni emplearon la fuerza o la violencia. En su vida cotidiana cumplieron las leyes y sus deberes sociales y fueron ejemplo de convivencia como testimoniaron en el juicio vecinos y compañeros de trabajo.
Nuestros compatriotas, técnicamente, incurrieron sólo en una falta: no revelaron a las autoridades la naturaleza de su encomienda en Miami. Esa violación, no haberse inscrito como agente extranjero, es bastante frecuente en Estados Unidos y suele resolverse con el pago de una multa.
En el caso de los Cinco también esa omisión estaba plenamente justificada. Más aun, era imprescindible. ¿A quién se le ocurre luchar contra el terrorismo en Miami y a la vez hacérselo saber a las mismas autoridades que se han pasado medio siglo amparando y apoyando a los terroristas?
El propio juicio al que fueron sometidos lo probó hasta la saciedad. Desde el Acta Acusatoria inicial hasta las sesiones en que fueron dictadas las desmesuradas sentencias y a lo largo de toda la labor del Tribunal, la Fiscalía nunca ocultó que estaba del lado de los terroristas, que eran sus protegidos, que por apoyarlos había sentado a nuestros héroes en el banquillo de los acusados en una rocambolesca subversión de la justicia.

La Jueza, por su parte, tuvo momentos inolvidables que dejaron al desnudo la verdadera esencia de lo que estaba sucediendo. Lo hizo especialmente a la hora de imponerles castigo que incluyó, a petición del Gobierno, la llamada “cláusula de incapacitación” para someter a los acusados después de cumplidos los exagerados términos de prisión a un régimen especial que la Fiscalía consideró “tan importante o más” que el injusto encierro carcelario. Se trababa de evitar que nunca más, ninguno de los Cinco intentase algo en perjuicio de los terroristas.

En cuanto a René y Antonio que, habiendo adquirido la ciudadanía norteamericana por nacimiento no podían ser expulsados inmediatamente del país como acaba de suceder con Fernando, les agregaron varios años de “libertad supervisada” con estrictas condiciones que incluían ésta bien reveladora: “como una condición especial adicional de la libertad supervisada se le prohíbe al acusado acercarse a o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales como terroristas, personas que practican la violencia o figuras del crimen organizado”.
Tan insólita orden fue emitida en diciembre de 2001. Por aquellos días W. Bush proclamaba que “quien acoge, protege o ampara a un terrorista es tan culpable como el terrorista mismo” e impulsado por esa idea desataba por y todas partes su “guerra contra el terrorismo”. Por todas partes dijo, aunque para Bush obviamente Miami está en otro planeta.

La cláusula para proteger a los terroristas es la esencia misma de toda la saga de los Cinco. Basta leer la orden emitida por la misma jueza, diez años después, cuando René salió de la prisión. Se le quería obligar a permanecer allá, solo, aislado, desarmado, sin posibilidad de defenderse ante cualquier agresión. Como si eso fuera poco la jueza repitió, palabra por palabra, la prohibición dictada diez años antes. La advertencia era muy clara: no iban a proteger a René de los terroristas, sino a estos de René.

Hoy, como ayer, el gobierno de los Estados Unidos reconoce paladinamente que sabe quiénes son, en Miami, los terroristas y sabe, además, donde están y que lugares frecuentan. Pero afirma también, desvergonzadamente, que a ellos no se aplica la “doctrina Bush” y en vez de capturarlos y enviarlos a la cárcel, dedicará sus esfuerzos a protegerlos.
Por eso nadie se sorprendió cuando en 2005 Luis Posada Carriles –buscado por 20 años por la Interpol, fugitivo de la justicia venezolana que lo juzgaba por la destrucción en pleno vuelo de un avión civil en 1976- decidió instalarse en Miami y continuar promoviendo el terrorismo contra Cuba, ya no desde el clandestinaje sino abiertamente.

Tampoco causó sorpresa que cuatro integrantes de la red terrorista de Posada, hayan venido a Cuba varias veces a preparar nuevos ataques y que ahora guarden prisión aquí. Son individuos con antecedentes delictivos en Miami y hasta han hecho ostentación pública de sus propósitos criminales.
La impunidad con que continúan operando estos grupos criminales es consecuencia directa del proceso seguido contra nuestros Cinco compañeros pues lo ocurrido hace ya más de quince años era un mensaje muy claro y aun vigente: en Miami no sólo se permite el terrorismo contra Cuba sino que cuenta además con la complicidad y la protección de las autoridades.

La conversión del Sur de la Florida en santuario para el terrorismo puede ser un juego peligroso también para el pueblo norteamericano. Mientras los Cinco estaban encarcelados y se celebraba el infame juicio contra ellos, allí mismo, en Miami, se entrenaba la mayoría de los terroristas que llevarían a cabo la atrocidad del 11 de septiembre de 2001. Ninguno provocó sospechas, ninguno atrajo el interés del FBI. Porque en Miami el FBI no tiene tiempo para esas cosas pues todo lo dedica a proteger el terrorismo anticubano y a castigar a quienes tratan de evitar sus crímenes.

Barack Obama avanza hacia la conclusión de la mitad de su segundo y último período como Presidente. Cuando entró a la Casa Blanca en 2009 recibió una conducta inmoral e hipócrita por la cual él no es responsable. Pero lo será si no hace nada para cambiarla.
En sus manos está hacer algo para que sea recordado como alguien diferente a su predecesor. Lo primero sería disponer la libertad inmediata e incondicional de Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino y Antonio Guerrero. Sí se puede y él lo sabe. Y también sabe que si no lo hace la Historia no lo perdonará.

domingo, 20 de abril de 2014

Londres: el sol de justicia

La Habana, 17 de abril de 2015
Por Ricardo Alarcón de Quesada
Se anunciaba una semana nublada y lluviosa, pero no cayó una sola gota y el sol se asomó a las tardes de Londres el 7 y el 8 de marzo cual si saludase la reunión de la Comisión Internacional para investigar el caso de los Cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo.
La naturaleza parecía sumarse a la necesidad de hacer luz sobre un proceso que ha sufrido la desinformación y el ocultamiento por más de quince años.
Tres jueces destacados de la India, Sudáfrica y Francia, en dos largas jornadas de trabajo, escucharon importantes testimonios de víctimas del terrorismo, de especialistas y abogados y les formularon preguntas agudas y esclarecedoras, en el amplio salón de la Law Society que acogió a más de 300 personas de 27 países. Participaron numerosas personalidades, entre ellas la escritora norteamericana Alice Walker, el ex Fiscal General de Estados Unidos Ramsey Clark, el vicepresidente del Parlamento Europeo Miguel Ángel Martínez y parlamentarios del Reino Unido, Irlanda, Alemania, Italia, Bélgica y otros países.
René González, uno de los Cinco que finalmente regresó a Cuba tras cumplir totalmente su injusta condena y había sido invitado a asistir a la reunión, no pudo hacerlo porque el Gobierno británico se negó a concederle el visado. Esta negativa fue protestada por la Campaña de Solidaridad con Cuba y por las organizaciones sindicales, todas ellas patrocinadoras del evento, quienes con el apoyo de parlamentarios de todos los partidos incluso apelaron, infructuosamente, ante los tribunales. René no pudo asistir pero, sin embargo, participó de manera muy eficaz.
Vía Skype hizo una amplia intervención y respondió numerosas preguntas de los jueces cubriendo detalladamente todos los aspectos del proceso más prolongado de la historia norteamericana. Los que quisieron silenciarlo fracasaron por completo.
Quien fue su abogado en el juicio de Miami, Philip Horowitz, ofreció una descripción de primera mano de esa farsa que denigra la idea de la justicia. Horowitz, había sido designado defensor de oficio y poco sabía entonces del conflicto Cuba-Estados Unidos más allá de lo que podía leer en Miami, pero vivió en carne propia el odio y los prejuicios anticubanos allí imperantes y hoy se declara orgulloso de ser amigo de René y comprende y respeta su causa.
Martín Garbus, afamado litigante y reconocido especialista en temas constitucionales, autor de varios libros y ensayos ampliamente difundidos, explicó el contenido y la significación de la apelación extraordinaria (Habeas Corpus) que promueve en nombre de Gerardo Hernández Nordelo, aun a la espera de un pronunciamiento de la jueza que le impuso la aberrante condena de dos cadenas perpetuas más quince años.
Garbus abundó sobre el papel desempeñado por los medios locales de Miami que, dirigidos y pagados por el Gobierno Federal, llevaron a cabo lo que la Corte de Apelaciones, en 2005, describió como “una tormenta perfecta” de odio y prejuicios que aseguraron el peor castigo para Gerardo mucho antes de que fuera constituido el tribunal. Entonces se ignoraba lo que sólo fue noticia en 2006, que esa
“tormenta perfecta” había sido el resultado de una operación encubierta del Gobierno. Desde entonces las autoridades se niegan a descubrir el alcance de esa operación. Aun así, se ha comprobado el empleo de varios millones de dólares, pero eso apenas es la punta del Iceberg. Algo parecido nunca antes se había registrado en los anales de la justicia norteamericana. Por violaciones incomparablemente menores cualquier tribunal fuera de Miami habría anulado el juicio y ordenado la libertad de los acusados.
Peter Schey, presidente del Consejo para el Derecho Constitucional y los Derechos Humanos de California, presentó un valioso estudio sobre las violaciones al Derecho Internacional y a las leyes norteamericanas cometidas en este caso y demostró, a partir de las evidencias en el juicio, la absoluta falsedad de la más grave imputación contra Gerardo (conspiración para cometer asesinato) relacionada con el derribo en aguas cubanas de dos aeronaves pertenecientes a un grupo terrorista de Miami el 24 de febrero de 1996, hecho con el cual Gerardo nada tuvo que ver.
Desde esa fecha, por cierto, Washington se empeña por engañar acerca del lugar donde ocurrió el incidente. Hace varios años Schey y la institución que dirige han hecho innumerables gestiones, al amparo de la Ley de Libertad de Información, reclamando la divulgación de las imágenes tomadas aquel día por los satélites espaciales norteamericanos, esos instrumentos de espionaje que, hace décadas, registran día y noche lo que sucede en Cuba y sus mares. Es una demanda repetida ya durante mucho tiempo. Primero se negaron a entregarlas a la Comisión de la Organización de la Aviación Civil Internacional en la investigación que realizó sobre el suceso por encargo del Consejo de Seguridad de la ONU. Después se opusieron a que pudiera verlas el Tribunal de Miami. Hace años que rehúsan acceder a las numerosas peticiones de la institución californiana que ha recurrido a la vía judicial y aguarda ahora la decisión de la Corte de Apelaciones.
La estrategia principal de Estados Unidos ha sido siempre el ocultamiento para impedir que se conozca la verdad de este caso y obstaculizar así el necesario despliegue de la solidaridad internacional, especialmente la del pueblo de Estados Unidos al que quieren impedir que descubra que su Gobierno protege a terroristas y castiga a los héroes que luchan contra ese flagelo.
La reunión de Londres fue una importante contribución a esta difícil batalla.
Momento de especial significación fue el concierto en un teatro colmado por más de 1 800 personas. Allí hablaron Alice Walker e Irma González (hija de René) y diez excelentes artistas británicos dieron voz a los Cinco y sus familiares. El arte de Omara Portuondo y Eliades Ochoa fue culminación de una velada extraordinaria.
Concluidas las sesiones de la Comisión Investigadora, buena parte de la juventud londinense se concentró en la Plaza Trafalgar junto al grupo Rock Around the Blockade para reclamar la libertad de Gerardo, Ramón y Antonio. El domingo 9 de marzo amaneció con un sol radiante que iluminó el arribo de una anticipada primavera.
La lucha deberá continuar y multiplicarse hasta alcanzar la antigua promesa: “Nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación” (Malaquías, 4,2).

miércoles, 25 de septiembre de 2013

IV Foro de la Sociedad Civil por la Liberación de los Cinco Héroes

(Más abajo, palabras de Ricardo Alarcón de Quesada - En busca de un jurado de millones).

La Habana, 20 de septiembre de 2013
Por Ladyrene Pérez, Mónica Rivero
 Esta mañana [ayer] se celebró en la sede nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) el IV Foro de la sociedad civil cubana por la liberación de los Cinco Héroes, convocado por la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU).
 El Foro estuvo presidido por Ricardo Alarcón de Quesada, Elio Gámez, vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP); Lourdes Cervantes, presidenta de la OSPAAL; Elizabeth Palmeiro, Irma Sehwerert, Mirta Rodríguez e Isabel Hernández: familiares de los Cinco; y Soraya Álvarez, Directora General de la ACNU; quienes además, realizaron intervenciones refiriéndose al estado legal del caso de los Cinco y a las acciones solidarias dentro y fuera del país.
 “La clausura será breve”, anunció René antes de emitir unas palabras. “Contamos con una sociedad, contamos con una nación, con un pueblo, eso es una ventaja y pesa. (…) Ustedes en este momento representan a la sociedad civil de esta nación. En este encuentro se ha hablado no solo de lo que se ha hecho, sino de lo que falta por hacer, en lo que se ha reconocido que lo más importante es que entendamos que siguen presos. (…) Estamos contra un sistema que cuando se trata de causas políticas ha hecho exhibición de ensañamiento, los Cinco no estamos solos en esto: hace unos días le dimos a la familia de Oscar López Rivera una condecoración. Oscar López Rivera lleva 32 años en la cárcel, y de lo que los fiscales lo acusan (…) es de conspiración sediciosa. Es un ejemplo del nivel de odio que se descargan sobre alguien que se atreve a enfrentarse a su arrogancia, a su sentido de impunidad, y es lo que ha pasado con Cuba y con los Cinco, que representamos precisamente eso: la resistencia de un pueblo que no se ha puesto de rodillas ante la arrogancia. Y eso los enferma, los llena de odio y los hace comportarse según la frase que Silvio nos regalaba tan magistralmente: como bestias ante una luz enceguecedora. Lo digo para que tengamos en cuenta que estamos enfrentando a un monstruo, que no es tarea fácil”.
 “Como he dicho en otras ocasiones, el Imperio opera sobre el concepto de costo-beneficio. Obviamente, cuando nos arrestaron pensaron que tendrían un beneficio. En aquellos tiempos pensaron probablemente que ni habría costos. Entonces, la venganza para ellos es un beneficio, proteger a sus terroristas lo consideran un beneficio, castigar a Cuba lo consideran un beneficio… Si nosotros nos hubiéramos plegado, hubieran podido acusar a Cuba de asesinato o de espionaje: otro beneficio. Nosotros nos atravesamos un poco, no cedimos, entonces esos dos últimos beneficios se frustraron, pero permanece la venganza, permanece el utilizar a los Cinco como un arma contra Cuba. Y se trata, para los que estamos empeñados en liberar a nuestros cuatro compañeros, de incrementar los costos para el gobierno norteamericano. Ya hay costos y se aproximan más. (…) ¿Cuál es el trabajo nuestro? Seguir insistiendo en que esos costos se incrementen, hasta que llegue el momento en que ellos saquen la cuenta y digan Este negocio ya no nos da más”.
 El Héroe de la República se refirió al éxito de la iniciativa de las cintas amarillas gracias al apoyo masivo y espontáneo de la sociedad cubana, como muestra fehaciente de que son esas acciones las que alcanzan verdadero impacto, a nivel internacional “y como lección para nosotros mismos al demostrarnos lo que somos capaces de hacer por nuestra cuenta, sin una orientación superior”.
 Durante el Foro Alarcón lamentó informar que desde el punto de vista legal, la situación ha variado muy poco, y que la censura sobre el caso permanece, evidenciada recientemente con la cancelación y siguiente posposición de una entrevista a Stephen Kimber, autor del libro Lo que hay del otro lado del Mar-La Verdadera Historia de los Cinco Cubanos en la National Public Radio de Miami. “Ante la protesta de muchos oyentes -porque se trata de una cadena pública- decidieron entrevistarlo hoy al mediodía; pero cediéndole el mismo tiempo en el aire a algún personaje miamense que lo contradiga”, explicó Alarcón.
 Añadió que “la batalla por liberarlos tiene que llegar a millones de personas, a millones de norteamericanos. Para ellos debemos emplear todos los espacios al máximo, sistemáticamente y con creatividad. Es preciso evadir la repetición constante de consignas (…), la retórica estéril, los discursos formalistas que aburren y cansan. (…) Es preciso motivar con lenguaje que atraiga y emocione, que cada cual lo haga a su manera, desde su perspectiva. Para que el mensaje llegue a millones y sea escuchado, los mensajeros deben ser numerosos y diversos”. Debe entenderse que “Esta no es la batalla de un partido o un gobierno, sino de un pueblo”.
 Elio Gámez sistematizó una serie de acciones que serán implementadas como parte de [sic.] l liberar a mi esposo y sus hermanos, que es el sueño de todos”, decía Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino. Apeló a la colaboración de los amigos de la Revolución cubana dentro y fuera de la Isla, por una causa que defiende a hombres que renunciaron a su proyecto de vida personal para proteger a su pueblo del terrorismo.
 Intervinieron además diferentes representantes de organizaciones de la sociedad civil, quienes manifestaron su apoyo a la causa, y su disposición a trabajar con iniciativa y fuerza renovada en la campaña por el regreso de nuestros hermanos prisioneros, por el simple hecho de haber desafiado la arrogancia imperial y luchar por proteger la vida…
 Tomado de Cubadebate

Declaración del Cuarto Foro de la Sociedad Civil Cubana por la liberación de los Cinco Héroes
 El Cuarto Foro de las organizaciones de la sociedad civil cubana por la liberación de los Cinco Héroes cubanos, reunidos en el marco de la Jornada Mundial por su liberación, reiteramos nuestra denuncia y condena por el injusto encarcelamiento en Estados Unidos, desde hace quince años de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González. Uno de ellos, René González, regresó a Cuba recientemente después de cumplir toda su condena. Sería inadmisible y de una crueldad extrema aplicar la misma regla a los otros cuatro, considerando que sus condenas son mucho más largas y Gerardo Hernández, bajo esa consideración, moriría en prisión.
 A los Cinco Héroes cubanos se les impuso excesivas condenas por delitos que nunca fueron probados en un amañado juicio en la propia urbe miamense, en un clima de hostilidad extrema, sin garantías procesales, como han probado los abogados de la Defensa y han reconocido prestigiosas organizaciones internacionales de juristas independientes.
 Es escandaloso, que se realizaron pagos secretos del gobierno de EE.UU. a los periodistas, con sede en Miami, que estaban informando sobre el caso de los Cinco cubanos antes y durante el juicio y mientras el jurado deliberaba.
 La Fiscalía estadounidense no probó ninguno de los cargos y el tribunal exageró al imponer cadenas perpetuas a acusados que no se habían apoderado ni transmitieron secreto alguno, ni dañaron a los Estados Unidos.
 Estos cinco patriotas monitoreaban organizaciones terroristas anticubanas, que han actuado impunemente durante años en Estados Unidos, para prevenir la comisión de actos vandálicos contra Cuba.
 El Grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias de las Naciones Unidas el 27 de mayo de 2005, determinó que su privación de libertad era arbitraria y exhortó al gobierno de Estados Unidos a tomar las medidas necesarias para rectificar esa arbitrariedad.
Los héroes cubanos han sido víctimas de tratos y castigos, crueles, inhumanos y degradantes, con la finalidad de quebrar su voluntad y hacer que se confesaran culpables de delitos que jamás cometieron. También sus familiares han sufrido vejámenes y la violación de sus derechos, algunos de ellos han padecido el dolor de no poder visitarlos debido a prohibiciones que les han impuesto las autoridades norteamericanas.
 Ante esta injusticia, el Foro de las organizaciones de la sociedad civil cubana tiene la obligación moral, cívica y humanitaria de denunciar el caso de los Cinco, para que se conozcan sus implicaciones internacionales, así como sus aspectos jurídicamente y humanitariamente escandalosos.
 El enorme desconocimiento sobre este caso aún existente en la opinión pública internacional y en el pueblo norteamericano propicia que el gobierno de los Estados Unidos pretenda desconocer su responsabilidad sobre la situación de los cuatro antiterroristas cubanos que permanecen prisioneros, no se respeten sus derechos humanos y los de sus familiares.
 Las organizaciones de la sociedad civil cubana, solicitamos al pueblo norteamericano, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a escuchar y apoyar nuestra demanda sobre la liberación inmediata de nuestro cuatro hermanos, prisioneros injustamente en cárceles de los Estados Unidos y especialmente desde este Foro, rogamos al Presidente de los EE.UU., Sr. Barak Obama, a poner fin a esta escandalosa infamia, a que afirme la justicia y el derecho en su país y en el mundo, con la liberación inmediata de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando, que actúe decentemente y honradamente, en consecuencia con sus atribuciones e investidura legal.
 El Cuarto Foro de las organizaciones de la sociedad civil cubana por la liberación de nuestros luchadores antiterroristas, expresa su respeto al Presidente de los EE.UU. Sr. Barak Obama por considerar nuestro llamamiento, que es el clamor de hombres y mujeres del leal y aguerrido pueblo cubano.
 Sr. Presidente Obama, ¡Quince años es demasiado tiempo para todos!
 La Habana, 20 de septiembre de 2013.
 Tomado de CubaxDentro

Vea además, también en CubaxDentro

En busca de un jurado de millones
Ricardo Alarcón de Quesada

Si algo puede resultar tedioso es actualizar la situación legal del caso de los Cinco. Me vería obligado a repetir ahora lo que les dije el año pasado. Seguimos esperando que la jueza Lenard se pronuncie sobre las apelaciones colaterales o Habeas Corpus.
La gran prensa norteamericana mantiene su férrea censura y no se da por enterada de un proceso que, en aparente paradoja, tiene en su centro, precisamente, la violación de la ética periodística con la utilización por el Gobierno de un grupo de supuestos periodistas de Miami a quienes pagó y dirigió para convertir el juicio contra nuestros compañeros en una burda farsa que la Corte de Apelaciones de Atlanta describió como “una tormenta perfecta de prejuicios y hostilidad”. La Corte Federal del Distrito de Colombia acaba de emitir una orden para que el Departamento de Estado responda a la demanda que le fue presentada respecto a los documentos relativos a esa conspiración.
Esa muralla de silencio comienza, trabajosamente, a ser horadada por la iniciativa noble y generosa de algunos norteamericanos solidarios. Es el caso, ante todo, de Saul Landau y de Danny Glover.
Lamentaremos siempre la pérdida de Saul. Su documental–“Que el verdadero terrorista, por favor, se ponga de pie”- no fue distribuido en los grandes circuitos pero él lo llevó y presentó en decenas de universidades y centros comunitarios y permitió a muchos conocer la verdad del terrorismo anticubano y la misión heroica de los Cinco. Igual puede afirmarse de los videos y mensajes de Danny.
El importante libro de Stphen Kimber, publicado en Canadá, está siendo presentado en algunas instituciones de Estados Unidos. En Massachusetts, con la participación de Noam Chomsky, lo recibió una numerosa audiencia estudiantil
Por cierto que este autor ha sido eje de un incidente que prueba que en Miami era imposible un juicio justo. Era imposible hace quince años y lo sigue siendo ahora. La filial local de la National Public Radio canceló la entrevista que había acordado con él ante el temor a la reacción hostil de los grupos mafiosos que controlan esa ciudad. Ante la protesta de muchos oyentes, la NPR es un servicio público de carácter nacional, decidieron entrevistarlo hoy pero dándole al mismo tiempo igual espacio a algún personaje que lo contradiga.
La fórmula para conseguir la libertad de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando la dibujó Gerardo hace ya cierto tiempo. Sólo “un jurado de millones” les hará justicia.
La batalla por liberarlos tiene que centrarse en eso, en llegar con la verdad a millones de personas y sobre todo, a millones de norteamericanos.
Para ello encaramos un obstáculo formidable. No contamos con los grades medios llamados de comunicación que son el vehículo del que depende la mayoría de esas personas para enterarse de lo que sucede en el mundo. Sin dejar de insistir con esos medios para lograr que alguna vez suspendan la censura, es indispensable, absolutamente indispensable, recurrir a otras vías y emplearlas al máximo, sistemáticamente, con agilidad y creatividad.
Es un terreno en que resulta decisiva la acción de las instituciones y los miembros de la sociedad civil. Los que decidan hacerlo libremente y con plena autonomía harían una contribución inestimable a una batalla que necesita un giro radical para que sea verdaderamente eficaz.
Hace falta evadir la repetición mecánica de consignas, los estereotipos, la retórica estéril, el discurso formalista que aburre y cansa. Hay que informar con datos precisos, convencer con argumentos claros, motivar con lenguaje que atraiga y emocione.
Que cada cual lo haga a su manera, desde su perspectiva, con su propio lenguaje. Para que el mensaje llegue a millones, y sea escuchado, los mensajeros tienen que ser numerosos y diversos.
Para que sea convincente, para que mueva realmente al pueblo norteamericano, esta tiene que ser la causa de la sociedad cubana en la que todos seamos protagonistas. Podemos hacerlo. Las cintas amarillas lo demuestran.
 IV Foro de la Sociedad Civil por la
Liberación de los Cinco Héroes.
20 de septiembre de 2013

jueves, 8 de agosto de 2013

Gira en EE.UU de Stephen Kimber con su nuevo libro sobre los 5 Cubanos


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Comité Internacional por la Libertad
de los 5 Cubanos 

Stephen Kimber autor canadiense presenta en EE.UU.
"Lo que hay del otro lado del Mar - La Verdadera Historia de los Cinco Cubanos"

UNA HISTORIA QUE DEBÍA CONTARSE
 
Ricardo Alarcón de Quesada
La editorial canadiense Fernwood Publishing acaba de publicar "Lo Que Hay Del Otro Lado Del Mar- La Verdadera Historia De Los Cinco Cubanos", el libro más completo hasta ahora disponible en ingles sobre un tema al que los norteamericanos apenas han tenido acceso: el caso de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, los patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo.
Como parte del llamado internacional para denunciar con múltiples acciones los 15 años de injusto arresto de los 5 Cubanos, el Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos ha organizado una gira por la Costa Este de los EE.UU. con el autor canadiense  Stephen Kimber quien presentará su nuevo libro "Lo que hay del otro lado del Mar-La Verdadera Historia de los Cinco Cubanos." El libro es el resultado de un extenso trabajo de investigación que incluyó la revisión por parte del autor de más de 20.000 páginas de registros judiciales del caso más largo en la historia de Estados Unidos, escrito con una narrativa clara y objetiva. 
Stephen Kimber es profesor de periodismo en la Universidad de King en Halifax y un editor y escritor galardonado.
El estilo adoptado por Kimber para este libro es fascinante desde la primera a la última página, ya que lleva al lector a través de los episodios y conflictos previos a la detención de los Cinco. Demuestra que el caso de los Cinco es parte integral de la relación agresiva de Estados Unidos hacia Cuba, y que justamente por ello se ha ocultado completamente al público estadounidense. 

Del 11 al 17 de septiembre Kimber disertará sobre su libro ante diferentes audiencias de Estados Unidos en Washington DC, Maryland, Nueva York (Manhattan y Brooklyn) y en Boston donde lo acompañará el prestigioso lingüista americano, filósofo y politólogo Noam Chomsky.  Una segunda gira se llevará a cabo en la Costa Oeste a principios de noviembre.

"Lo que hay del otro lado del Mar" representa una herramienta de vital importancia para explicar el caso de los 5 Cubanos, especialmente para aquellos que nunca han escuchado sobre ellos. El objetivo de la gira es llegar a nuevas audiencias y generar interés para que más personas se sumen a la campaña por la libertad de los Cinco y se pueda poner fin a esta larga injusticia.  
AGENDA Y LUGARES DONDE SE HARÁN LAS PRESENTACIONES DE STEPHEN KIMBER
Miércoles 11 de Septiembre
Hora: 6:30 pm
Lugar: Busboys & Poets
Dirección: 2021 14th Street NW
Washington, DC
Jueves 12 de Septiembre 
Hora: 7:00 pm 
Lugar: Owen Brown Community Association
Dirección: 6800 Cradlerock Way
Columbia, MD
Sábado 14 de Septiembre
Hora: 4:00 pm
Lugar: BookCourt
Dirección: 163 Court Street 
Brooklyn, New York
Domingo 15 de Septiembre
Hora: 5:00 pm
Lugar: Centro para Estudios Cubanos
Espacio de Arte Cubano
Dirección: 231 West 29 St 
Ciudad de Nueva York
Una de las 15 pinturas de Antonio Guerrero 
Presentación del libro e Inauguración de la exposición de pinturas de Antonio Guerrero, uno de los 5 Cubanos titulada "Yo me muero como viví". La exposición incluye 15 acuarelas que reflejan los 17 meses en celdas de aislamiento máximo cuando fueron detenidos, y marcan el décimo quinto aniversario del arresto de los 5 Cubanos.  
 
Martes 17 de Septiembre
Hora:  6:00 pm
Lugar: Massachusetts Institute of Technology (MIT)
Dirección: 77 Massachusetts Ave, Cambridge, MA. Sala Sera Anunciada
Invitado Especial: Noam Chomsky

Los libros estarán disponibles en todas las presentaciones
Haga Clic aqui para adquirir una copia del libro de Stephen Kimber 

UNA HISTORIA QUE DEBÍA CONTARSE
Ricardo Alarcón de Quesada
La editorial canadiense Fernwood Publishing acaba de publicar "Lo Que Hay Del Otro Lado Del Mar- La Verdadera Historia De Los Cinco Cubanos", el libro más completo hasta ahora disponible en ingles sobre un tema al que los norteamericanos apenas han tenido acceso: el caso de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, los patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo.
Es una historia secuestrada desde hace quince años. Los esfuerzos de su autor, Stephen Kimber, para publicarlo en Estados Unidos fueron inútiles. “Qué difícil ha resultado la venta de este libro a las principales editoriales de Norteamérica. Hemos recibido toda clase de explicaciones, por supuesto, pero la principal parece ser la creencia de que no existe en Estados Unidos una audiencia para un libro que podría presentar una imagen favorable de un grupo de “espías cubanos”. Yo espero que este libro demuestre que ellos están equivocados.”
El libro es resultado de una búsqueda minuciosa y profunda que lo llevó a estudiar las más de veinte mil páginas de las actas del tribunal (Estados Unidos versus Gerardo Hernández et al)y miles de páginas más de documentos legales de lo que fue el caso más prolongado de la historia norteamericana. Leyó además libros y periódicos sobre Cuba y su largo enfrentamiento con Estados Unidos y también entrevistó a numerosas personas a ambos lados del Estrecho de la Florida y de los dos bandos o de ninguno.
No es un texto sobre el complicado e interminable proceso judicial, pero aborda, sin embargo, sus aspectos fundamentales. Tampoco es una biografía de los Cinco, aunque sus páginas los muestran como lo que son: seres humanos cercanos al lector. El libro va más allá y ayuda a comprender el conflicto entre dos países.
Pero no es un trabajo voluminoso ni de lectura difícil. Todo lo contrario. Con lenguaje claro y ágil permite al lector recorrer episodios de ese conflicto y culminar en unas pocas horas una lectura a la que quedó atrapado desde la primera página. Es la obra de un maestro de periodistas, un gran escritor y sobre todo, un intelectual honesto, comprometido sólo con lo que él pudo comprobar independientemente.
Ya en su primer párrafo nos dice que “Este no es el libro que yo pensaba escribir. Ese libro iba a ser una novela, una historia de amor que se desarrollaba en parte en Cuba.” Y por supuesto no era una novela sobre los Cinco acerca de quienes “vagamente había escuchado”. Kimber refiere en el prólogo cómo fue que decidió abandonar su proyecto inicial y ofrecernos, en cambio, un texto que nada tiene de ficción, y es un ejemplo de riguroso, imparcial y objetivo apego a la verdad.
En palabras de su autor, “no es una simple narrativa lineal. Es una acumulación en cascada de incidentes y escollos, de complicidades y consecuencias, una narrativa paralela, convergente, divergente, mostrando un reparto de caracteres eclécticos a ambos lados del Estrecho de la Florida”.
“Quizás fue la engañosa complejidad de todo ello lo que finalmente me convenció de que esta historia necesitaba ser contada, y necesitaba ser contada por alguien que no supiera ya cuales versiones de cuales historias eran las verdaderas.”
En esto radica la importancia verdadera de este libro. Es fruto de una investigación realizada por alguien que al emprenderla no era un defensor o simpatizante de la causa de los Cinco. Kimber, como miles de canadienses que visitan Cuba, tropezó más de una vez con algún cartel de propaganda, escrito con ingenuidad o torpeza lingüística, o escuchó a alguien hablar con admiración de los Cinco Héroes. Pero casi nada sabía al iniciar su indagación.
El autor formula una pregunta que encierra la clave para entender el problema: ¿Por qué el FBI decidió arrestarlos y llevarlos a un juicio público? ¿Por qué si hacía años que los tenía bajo su control y conocía todo lo que habían hecho y hacían? Al actuar de ese modo, apartándose de la práctica normal, el FBI perdió un caudal informativo importante y a la vez seguro. Tampoco podía acusarlos de nada grave y por eso los dos cargos importantes formulados contra ellos no implicaban crímenes sustantivos. Eran de “conspiración” para lo cual no hacía falta presentar evidencias concretas que nunca existieron.
La única explicación es política. En el verano de 1998 se habían dado los primeros pasos en lo que pudiera haber sido una colaboración entre los dos países para poner fin a las acciones terroristas contra Cuba originadas en Miami. Una misión de altos oficiales del FBI, enviada por decisión del Presidente Clinton, había recibido en Cuba copiosa información sobre tales actividades y había prometido actuar. Cuando la noticia de esos contactos llegó a Miami, el señor Pesquera, jefe local del FBI, quien mantenía estrechos vínculos con los terroristas, procedió al arresto y lo hizo empleando métodos que revelaban su motivación y el carácter político de la operación. “Si los cargos de espionaje contra los cubanos parecían poco convincentes – y lo eran, incluso entonces – ¿por qué el FBI decidió darle tanta importancia a esa parte del caso? “Hemos hecho esto de forma pública,” explicó Héctor Pesquera en español en un mensaje que fue transmitido frecuentemente en las estaciones de radio hispanas durante los días siguientes, “para reunir información del público.” ¿Qué? ”
“Intencional o no, las noticias sobre los arrestos y las acusaciones contra los cubanos sirvieron para incrementar los niveles de histeria en la siempre al límite comunidad de exiliados de Miami. La comentarista de la WQBA-1140 AM – y no olvidar vocero de la FNCA – Ninoska Pérez Castellón anunció en el aire el número de la centralita del FBI e invitó a llamar al Buró (y a su programa) para informar sobre “personas sospechosas”.
“Los grupos de exiliados como la Fundación Nacional Cubano-Americana se cebaron en las noticias de los arrestos, “que ahora vemos han estado amenazando intereses de seguridad vitales para Estados Unidos,” para hacer lobby por medidas aún más fuertes contra Cuba. Al día siguiente de la conferencia de prensa de Pesquera, el presidente de la FNCA Alberto Hernández y su vicepresidente Jorge Más Santos enviaron una carta al Senador Bob Graham, un miembro del Comité de Inteligencia del Senado que los apoyaba, para solicitarle que organizara una audiencia pública en Miami acerca del espionaje cubano.”
Mientras esto sucedía, allí mismo, en Miami, ante las narices del señor Pesquera, sin que nadie los molestase, se entrenaban los terroristas que realizarían el brutal ataque del 11 de septiembre de 2001.
El ambiente de odio creado por los medios locales de Miami, definido en 2005 por el panel de la Corte de Apelaciones como “una tormenta perfecta de prejuicios y hostilidad”, llevó a la decisión unánime de esos magistrados de anular el juicio. Fue más tarde, en 2006, que se supo que quienes desataron dicha “tormenta” recibían generosos, y ocultos, pagos del Gobierno federal.    
El libro de Kimber aparece cuando el caso ha llegado a un momento crucial, a la espera de que el tribunal de Miami se pronuncie sobre las apelaciones colaterales (Habeas Corpus) cuyo fundamento principal es precisamente la conspiración gubernamental, financiando y organizando la campaña mediática que en Miami envenenó todo el proceso y que fue iniciada, precisamente, por el mismísimo FBI. Ojalá la Jueza lea este libro antes de emitir su fallo. 

sábado, 15 de junio de 2013

De Ricardo Alarcón - Una batalla crucial

De Cubadebate

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Una batalla crucial

14 JUNIO 2013 
cincoAgradezco esta oportunidad de intervenir en el VIII Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria. La FEU es parte entrañable de mi vida y siempre me sentiré un integrante de sus filas. Como tal quiero hablarles de lo que creo debe ser una de las prioridades principales de ésta, nuestra organización.
Son muchas las razones para que la FEU esté a la vanguardia en la lucha por nuestros hermanos que fueron a Estados Unidos y sacrificaron sus vidas para salvar a su pueblo del terrorismo.
Son universitarios, forjados en nuestras aulas y eran jóvenes, muy jóvenes, cuando asumieron una delicada y compleja misión lejos de sus familias y sus amigos, renunciando a sus carreras y a la felicidad y la tranquilidad a las que tenían derecho.
El altruismo, la generosidad y la solidaridad que ellos encarnan los convierten en ejemplos insuperables para la educación de las nuevas generaciones.
Arriesgaron sus vidas para proteger las nuestras. Sin armas, sin ejercer la violencia, penetraron a pandillas de criminales capaces de cualquier cosa porque cuentan con la complicidad oficial y descubrieron muchos de sus planes y salvaron vidas, jugándose la propia, día y noche.
El tema es de vital importancia para la juventud cubana. Mientras no se haga justicia en este caso seguirá vigente una política que promueve el terrorismo contra Cuba y esa política es sobre todo una grave amenaza para el futuro de los jóvenes y los niños de hoy.
Hay otra razón fundamental que obliga al estudiantado.
El principal obstáculo en esta batalla es el muro de silencio que cubre la verdad de los Cinco y hace muy difícil la solidaridad del pueblo norteamericano. Es imprescindible movilizar a ese pueblo para que reclame al presidente Obama que haga lo que puede y debe hacer ya: ordenar la libertad inmediata e incondicional de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando.
Hay que llegarle a la juventud norteamericana con explicaciones objetivas, comprensibles, con los argumentos irrebatibles que prueban la inocencia de nuestros compañeros. Para realizarlo hace falta dar un impulso nuevo a esta campaña y la FEU puede y debe dárselo. Estoy convencido de que Ustedes lo harán y que ganaremos esta crucial batalla.
Sigo creyendo con nuestro fundador que cualquier tiempo futuro tiene que ser mejor.
La Habana, junio 13 de 2013
Palabras ante la Comisión de Relaciones Internacionales
VIII Congreso de la FEU

martes, 21 de mayo de 2013

LA CAUSA DE TODOS


Texto leído en la Sesión Especial de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba
La Habana, 18 de mayo de 2013
Ricardo Alarcón de Quesada

Esta noche el Ballet Nacional de Cuba llevará a cabo una función especial en solidaridad con los Cinco. Será una manifestación más del compromiso de Alicia Alonso con una causa que es y debe ser asumida como propia por todos los cubanos. Pero también será un ejemplo porque sólo lograremos vencer en esta batalla si somos capaces de librarla con creatividad, aportando cada uno lo que  cada cual pueda aportar.
Cada institución de nuestra sociedad civil, cada uno de nosotros, debe plantearse qué debe y puede hacer para alcanzar la liberación de nuestros compañeros y además debe precisar cómo hacerlo y definir los mejores métodos y las acciones más eficaces.
Permítanme hacer algunas reflexiones con el ruego que las tomen en cuenta a la hora de aplicar la resolución aprobada por la Unión de Historiadores en su reciente Congreso Nacional.
La memoria de los pueblos es terreno donde se libra una batalla decisiva en el mundo contemporáneo. A ella dedica el Imperio colosales recursos financieros y materiales, incluyendo los de tecnologías que transforman a increíble velocidad la comunicación entre las personas.
Hace medio siglo, cuando la mayoría de esas nuevas tecnologías eran aún desconocidas, Zbigniew Brzezinski anticipaba que tendrían por función “manipular los sentimientos y controlar la razón”. Mucho antes C. Wright Mills había denunciado la “robotización” del ser humano víctima de la banalidad embrutecedora de los grandes medios de comunicación.
En el contexto de ese fenómeno de alcance universal, la lucha de Cuba por su independencia y, como parte de ella, la batalla por los Cinco adquiere una complejidad adicional que exige rigor en el pensar y verdadero compromiso en la conducta.
El terrorismo promovido por Washington contra Cuba y su pueblo comenzó en 1959 antes que ustedes fueran historiadores, antes que hubieran nacido la mayoría de los aquí presentes y nunca dejó de existir a lo largo de más de cincuenta años. Fueron sus víctimas muchos cubanos, en nuestros campos y ciudades, en la Capital y en remotos rincones del país, pero también lo fueron nuestros pescadores y marinos en alta mar, y los tripulantes y pasajeros de nuestros aviones cerca y lejos de la Isla, y los diplomáticos y otros representantes de Cuba en el exterior. En los años 90 del pasado siglo hubo una serie de actos y atentados terroristas asociados a la actividad turística porque en esos momentos, en la peor etapa del período especial, el turismo internacional pasó a ser un instrumento clave de nuestra economía.
¿Por qué detuvieron a los Cinco? Porque, debido a factores y circunstancias que no habría tiempo para analizar ahora, existió entonces la posibilidad de que las autoridades norteamericanas hubieran sido capaces de actuar contra los criminales.
¿Cuál es el sentido principal del proceso llevado a cabo contra nuestros compañeros? La respuesta es muy sencilla y a la vez tiene una importancia vital para las cubanas y cubanos, para todos, incluyendo los que aún están por nacer: el gobierno de Estados Unidos decidió colocarse, abierta y formalmente del lado de los terroristas, protegerlos y defenderlos a contrapelo del Derecho Internacional y de lo que dicen sus propias leyes.
No exagero un ápice. Lo que acabo de afirmar lo dijo el gobierno de Estados Unidos en la acusación oficial que presentó contra los Cinco, lo reiteró la Fiscalía desde el primer día y lo repitió hasta el final del juicio, lo expresó con claridad la propia jueza al dictar las injustas e irracionales sentencias. Todo está escrito en documentos oficiales, y puede ser leído por quien visite el sitio de la Corte federal del Distrito Sur de la Florida y busque el caso titulado “Estados Unidos contra Gerardo Hernández y otros”, algo que seguramente harán historiadores futuros.
Pero ¿cuántos norteamericanos lo saben? Las personas comunes y corrientes se enteran de lo que sucede dentro de la sala de un tribunal por lo que al respecto digan la prensa escrita, radial y televisiva. Basta entonces con controlar esos medios, asegurarse que sólo dirán lo que el Gobierno quiera, para garantizar las peores condenas determinadas ya de antemano.
Para colmo en este caso los medios han sido instrumentos decisivos para castigar a nuestros compañeros. Por una parte han impuesto la más férrea censura para entorpecer y debilitar un movimiento de solidaridad que sólo crecerá y será poderoso cuando el caso sea conocido por muchos millones de personas en Estados Unidos. Por otra parte los medios locales de Miami, pagados y dirigidos por el Gobierno, crearon un ambiente de violencia y odio para garantizar las condenas y las más desmesuradas sentencias. Este es un aspecto fundamental de las apelaciones extraordinarias sobre las que la Corte de Miami debe pronunciarse en cualquier momento, tema este que apenas reflejan los medios de prensa independientemente de sus características u orientación. Debo ser franco. No me refiero sólo a los medios del enemigo. Este tema tampoco ocupa el espacio que debería tener en otros que se consideran progresistas.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René sacrificaron sus vidas por los demás, son un ejemplo de altruismo insuperable que forjaron aquí, en nuestra sociedad. Sus historias y las de sus familias pueden y deben ser fuente de inspiración en la formación de nuestros niños y jóvenes si somos capaces de transmitirlas con frescura y naturalidad evadiendo la rutina y el formalismo.
Pero ¿qué hacer para cumplir cabalmente con el último párrafo de la Declaración aprobada en abril? ¿Cómo llegarles a los colegas y amigos dentro de la sociedad norteamericana?
Esa es la tarea clave, la más urgente y requiere acciones eficaces, para explicar, convencer y sumar a otros todos los días. Ese es el desafío que debemos encarar con un trabajo sistemático al que nos convoca una obligación moral ineludible. Un trabajo de cuyos resultados no podremos sentirnos satisfechos hasta que todos ellos, los Cinco, sin que falte uno solo, estén completamente libres, en Cuba. La solución está en las manos del Presidente Obama quien puede y debe ponerlos en libertad inmediatamente y sin condiciones, a los Cinco, sin excluir a ninguno. Para conseguir tal cosa es indispensable que se lo pidan muchos millones de personas en Estados Unidos y para llegar a esas personas, persuadirlas y motivarlas, los intelectuales cubanos tienen una responsabilidad muy grande. Asumámosla. Y al concluir cada tarea respondamos la pregunta que, no lejos de aquí, repiten los niños de la Colmenita: “¿Y ahora qué más podemos hacer?”

Texto leído en la Sesión Especial de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba
La Habana, 18 de mayo de 2013

Encuentro con Alarcon e Historiadores de Cuba

 HOMENAJE A LOS CINCO EN ANIVERSARIO DE JOSÉ MARTÍ


La Unión Nacional de Historiadores de Cuba en La Habana, la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, El Instituto de Historia de la nación caribeña y la casa editorial Verde Olivo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba efectuaron una Sesión Especial denominada La Causa de Los Cinco Héroes a 118 años de la carta inconclusa de José Martí a Manuel Mercado en homenaje al aniversario 160 del natalicio del apóstol.

En el acto se presentó el libro Martí una presencia que nos acompaña de los autores Evelio Toledo y María Luisa García. Esta obra consta de una selección de fotos de José Martí y otras personas muy cercanas a él, de lugares relacionados con la vida o el quehacer del apóstol, y, en ocasiones echando a volar su imaginación, Toledo logró recrear una secuencia de imágenes que ofrecen una brevísima semblanza de Martí.

Con gran dominio de la técnica, en las hermosas plumillas, el artista de la plástica fue capaz de lograr la representación de personas y lugares con una minuciosidad tal que se acerca a la fotografía. 
Por su parte el Dr. Felipe Pérez Cruz realizó una amplia reflexión de la carta inconclusa de José Martí a Manuel Mercado. Sobre el documento explicó algunos aspectos que hacen referencia a la manipulación mediática, un elemento palpable en la actualidad con referencia a los procesos revolucionarios de Cuba y América Latina.

En este espacio se dio lectura a la Resolución del 7mo Congreso Nacional de Historiadores en la cual se denuncia las agresiones norteamericanas contra La Isla, se exige al presidente estadounidense, Barack Obama la liberación inmediata de Los cinco y se ratifica el compromiso de los historiadores cubanos de continuar fortaleciendo con creatividad el trabajo por el regreso a su patria de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero.

El Doctor e investigador cubano José Luis Méndez realizó la presentación “La injusta condena de los antiterroristas cubanos”, una ponencia en la que recordó cada una de las agresiones norteamericanas contra el pueblo y gobierno de La Isla que han provocado decenas de miles de víctimas. A esto agregó que Los Cinco antiterroristas se encontraban en Estados Unidos luchando contra estos crímenes de la mafia anticubana que radica en la ciudad de Miami.

En ese sentido, Ricardo Alarcón, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba dijo que Gerardo, Antonio, Ramón, Fernando y René fueron apresados porque Estados Unidos necesita proteger y defender a
sus terroristas –Esa es la evidencia más fehaciente que hace a Los Cinco inocentes, pero además consta en documentos legales que el gobierno de Washington reconoce la existencia de terroristas en su país y que ninguno de los luchadores cubanos puede acercarse a ellos bajo ninguna circunstancia-

Alarcón reiteró el llamado a fortalecer de manera concreta las acciones a favor de Los Cinco, las cuales, calificó de insuficientes, -¡Hay que darle a conocer a millones de estadounidenses lo que han hecho los sucesivos gobiernos norteamericanos!! Ellos tienen que saber que han infringido las leyes internacionales y las de su propio país al defender terroristas! en torno a esto instó a que cada individuo a que se pregunte ¿Qué más podemos hacer?

Texto: Yenisei García  Fotos: Héctor Planes