viernes, 9 de diciembre de 2011

¡SON CRIMENES DE LESA HUMANIDAD, MR. BUSH!

Bs. As. 3 de diciembre de 2011                                                                              Por Adriana Vega
Día del Médico Internacional en memoria de Carlos Finlay, cubano y  eminente científico. 
A principios de 2011, fuentes de  defensores de Derechos Humanos aseveraron que el ex presidente Bush cancelaba  una visita a Suiza por  recibir  amenazas  de  acciones legales, tema  que fue desfigurado por los creadores del evento.
Aún al tanto de que  Amnistía Internacional lo acusa de perpetrar, entre otras funciones tremebundas como es el uso de la asfixia simulada con detenidos, que él consideraba terroristas, Bush comenzó,  junto con su cónyuge,  una gira a Lusaka (Zambia)  para visitar  hospitales.
La ONG,  durante medio siglo, ha efectuado campañas intensas de  lucha contra la pena de muerte, lapidación de mujeres,  control de armas,   denuncia de  graves violaciones de derechos humanos en la  “guerra contra el terror”  y ha realizado numerosos esfuerzos amparando  la auténtica honradez, el pudor y la ecuanimidad Internacional.
No dejó de lado  la pobreza  y todo derecho humano a vivir con dignidad, la rendición de cuentas de empresas que contribuyen a la escasez, los desalojos forzados de poblaciones marginadas y la violencia contra las mujeres en sus múltiples formas. Tampoco desistió de advertir al gobierno de EEUU que revisara esos temas y atenuara cualquier injusticia.
En un informe publicado el 13 de octubre, Amnistía  manifestó estar preocupada  por la falta de equidad en el juicio del que fueron declarados culpables en 2001 los Cinco Patriotas Cubanos, acusados, entre otros cargos, de ser agentes de inteligencia.
Estos Patriotas que no actuaron en contra de USA sino para resguardar ataques contra  su país, cumplen condenas desde 15 años hasta  sentencias eternas en prisiones federales de los EE.UU.
En los últimos tiempos, Amnistía encabeza  un proceso enérgico contra el ex mandatario estadounidense,  y lo acusa de "actos de tortura cometidos contra  detenidos ilegalmente en  cárceles secretas operadas por la CIA entre 2002 y 2009", hechos nacidos desde un programa  acreditado por la Casa Blanca.
Amnistía también responsabiliza a Bush de  justificar  técnicas perfeccionadas de interrogación y   que  fueron aplicadas  a ciertos individuos en particular, agregando  que los malos tratos no sólo ocurrieron en  instalaciones secretas de la CIA, sino también con prisioneros de Guantánamo en el contexto  Irak- Afganistán, mientras ejercía como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
Durante  su directiva, (2001 hasta 2009), el entonces presidente  ejerció gran poder durante la mayoría del juicio, cubrió  sentencias y el confinamiento  de los Cinco Cubanos.  Estas maniobras delictivas y muchas más que no conocemos pero intuimos,  han sido aplicadas contra Gerardo, Fernando, Antonio,  Ramón y René, este último librado sin poder moverse del país que lo enjuició y condenó  sin pruebas como a sus compañeros.
Por circunstancias del juicio, la organización Amnistía Internacional declaró en un comunicado que "durante el mismo no se presentó ninguna prueba legal que demostrase que los acusados hubieran manejado o transmitido realmente información clasificada y  denunció que los acusados "tuvieron  acceso limitado a sus abogados y a documentación, lo que podría haber menoscabado su derecho a la defensa".
En todo “su” tiempo, Bush desparramó por el mundo  el salvajismo de la tortura en acciones que de sólo recordarlas  llevan a pensar en Franskestein, Drácula, Godzilla, la Criatura de la Laguna Negra, etcétera,  monstruos tenebrosos  que no lo superan desde la ficción por haber permitido, recompensado y alentado  dar puñetazos, bofetones y patadas a los detenidos para terminar  saltando sobre sus pies desguarnecidos con el fin de grabarlos y fotografiarlos desnudos, hombres y mujeres. Forzarlos  a  posiciones de acto sexual y fotografiarlos. Desvestirlos  y mantenerlos así durante varios días. Obligar a hombres a usar ropa  femenina y  a masturbarse para fotografiarlos y grabar. Colocar  collares y correas de perro a prisioneros desguarnecidos  mientras los 'pasea' una mujer soldado. Amontonarlos  y saltar sobre ellos. Ponerlos  sobre cajones  con un bozal en la cabeza y amarrar cables eléctricos a  pies, manos y penes para traspasar corriente eléctrica. Violar  mujeres detenidas por la Policía Militar. Celebraciones y brindis sobre cuerpos de prisioneros muertos. Riego con agua helada a  detenidos desnudos. Golpearlos con escobas y sillas. Echarles líquidos fosfóricos y luces químicas sobre la piel. Coserles las heridas por mano de los guardias. Sodomizarlos con luces químicas y palos de escobas.  Usar perros entrenados sin bozales para intimidarlos.
Todos hechos, quebrantamientos y ultrajes al género, la religión, el ideal político, la defensa personal y otras muchas violaciones a sus Derechos Humanos.
Todo  con patrocinio del “Ejército Libertador” y la Gran Democracia del Norte que osa acusar a otros países de transgredirlos.
Sobre estas fechas navideñas, Mr. Bush, el moderno Jack el Destripador,  anda  o intenta dar un paseo por África.
Amnistía Internacional ha instado a Etiopía, Tanzania y Zambia a que detengan al ex presidente estadounidense durante su visita, por autorizar crímenes de lesa humanidad, como las torturas mencionadas a las que agregaría desatar guerras incomprensibles.
Durante los dos mandatos de Bush (2001-2009), Amnistía lo acusa de  aprobar, entre otras medidas, el uso de la asfixia simulada (water-boarding) contra detenidos sospechosos de terrorismo, por lo que debe ser llevado a juicio. La ley internacional indica que no debe existir un refugio para los responsables de actos de tortura. Etiopía, Tanzania y Zambia deben aprovechar esta oportunidad para cumplir con sus obligaciones y poner fin a la impunidad que ha disfrutado George W. Bush, dice Matt Pollard, asesor legal de la organización, en un comunicado.
Y quien esto escribe se hace esta pregunta, no pensando sólo en los Cinco sino sumando a nuestros 30.000 desaparecidos, las matanzas de Chile, Panamá, El Salvador, Guatemala, Colombia (y no por parte de la guerrilla),México,  Ecuador, Perú y casi todo el resto de Nuestra América, por lo que cabe preguntarse:
¿No son  crímenes de LESA HUMANIDAD? ¿Nadie se acuerda de Abu Ghiran? ¿No ha llegado el momento de enjuiciar a las inteligencias de todos estos horrores y acusarlos por cometer esos crímenes, principalmente a Mr. Bush que sigue muy comodito paseando  y regando  líquidos fosfóricos y luces químicas por todos lados? ¿No han recibido sus huestes un Premio Nobel  antes de comenzar otra guerra? ¿Por qué le estamos echando culpa a nuestras sociedades sobre sus histerias de crueldad y asesinatos de niños, mujeres y ancianos? ¿Por qué los medios de todos los días informan con un morbo  que induce al crimen  perfecto? ¿De dónde han aprendido los psicópatas todo este evangelio de maldad y crueldades? ¿Acaso no han tenido  su “buen” ejemplo?
Es hora de señalarlos, imponérselos, juzgárselos y hacer miles de imputaciones. No existe  justicia verdadera si sólo se codifica a favor de los poderosos. Hay que denunciar a estos chicos “bonitos” del Norte por crímenes de  Lesa Humanidad.
Bush debe ser juzgado por una puerta grande y no salir escondido por ninguna otra. Lo pide sin ensañamientos, pero con mucha bronca,  la Humanidad.

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